Boletín nº 8
La solicitud que la Compañía Iberdrola ha realizado a la Comunidad de Madrid, para que les autorice a pasar una Línea de Alta Tensión a través de nuestro barrio, a escasa distancia del Colegio Gredos San Diego nos ha llenado de inquietud a muchos vecinos.
El editorial del diario El Universo del pasado día 29 de julio, aun señalando la conveniencia de que estas líneas sean sacadas de las zonas urbanas, sí se hacía eco de la consigna ampliamente difundida por las poderosas Compañías Eléctricas de que no está probado científicamente que estas instalaciones tengan efectos perniciosos sobre la salud. Sin embargo, muchos vecinos entendemos que la aproximación al problema debe ser justo la contraria, es decir, mientras no se demuestre fehacientemente la inocuidad de estas Líneas sobre la salud, las mismas deberían ser alejadas de las zonas habitadas y discurrir soterradas en aquellos puntos donde puedan afectar al medioambiente. Bastaría echar una ojeada a la literatura científica de los años 40 donde “prestigiosos” científicos se afanaban en demostrar que el tabaco no afectaba a la salud, para darse cuenta de que son precisamente las Compañías que provocan el riesgo, quienes deberán evitar a los ciudadanos todo posible daño sobre su salud o el medio ambiente.
La Línea en cuestión, cuyo trazado, “justificación” y características se pueden consultar en el monográfico sobre este tema, alojado en nuestra página web www.asociacionalana.org , además de atravesar nuestro barrio en la 5ª fase, llenará de torres y cables, la cola del embalse de Valmayor, afectando gravemente al bello paisaje de este entorno que se disfruta desde la presa del Embalse de Los Arroyos. Se afectará también gravemente a toda la avifauna que ha hecho de este embalse su hábitat, invadiendo al mismo tiempo, las fincas incluidas dentro de la Cerca de Felipe II cuya declaración de Bien de Interés Cultural es inminente.
La caótica política de las Compañías Eléctricas en esta materia, está provocando un insostenible entramado de líneas de alta tensión en el entorno Los Arroyos-Las Zorreras-Colonia España. Si hemos de sumar a ésta las líneas que salen de la estación eléctrica de las Zorreras (132kV), la que cruza las Colonias España y Montencinar (400kV), la cercana Galapagar-Navalagamella (132kV) y la línea en proyecto para suministro del TAV (doble circuito de 400kV), un entorno de 5km va a pujar por el record de densidad de líneas de alta tensión en el libro Guinness; y, todas ellas aéreas.
Municipios cercanos como Las Rozas han conseguido, tras un diálogo con las eléctricas, sacar de las zonas urbanas todas las líneas de alta tensión y soterrar las que afecten al medioambiente. Entendemos que este diálogo se impone también en El Escorial y Ayuntamientos vecinos para racionalizar de una vez por todas el suministro de energía eléctrica en nuestros municipios.
Resumimos aquí algunos de los perniciosos efectos de estas líneas sobre la salud y el medio ambiente:
Campos magnéticos Un artículo reciente en la prestigiosa revista British Medical Journal (Gerald Draper, Tim Vincent, Mary E Kroll, John Swanson: Childhood cancer in relation to distance from high voltage power lines in England and Wales: a case-control study, BMJ, 330; 1290- junio 2005) ha reavivado el ya largo e intenso debate científico sobre los posibles efectos cancerígenos de las líneas de alta tensión. Los autores, en un ambicioso estudio sobre casos de leucemia infantil en el Reino Unido informan que sobre 29.000 casos de cáncer infantil, incluyendo 9.700 de leucemia) hay un riesgo acrecentado de leucemia infantil en niños: el riesgo relativo (RR) en un radio de 200m es de 1,7 (es decir, superior en casi un 70 %) y de 1,23 en el sector de 200m – 600m de distancia a la línea. Concluyen que este alto riesgo es una CONSECUENCIA de la proximidad a las líneas.
Riesgos de electrocución La proximidad de residencias, del colegio y los numerosos visitantes y excursionistas que frecuentan la zona hacen que no deban menospreciarse los riesgos de electrocución, sobre todo en los apoyos de paso aéreo-subterráneo.
Efecto corona El efecto corona es provocado por la ionización del aire sometido al campo eléctrico de la línea. Su importancia aumenta en caso de lluvia o en presencia de polvo en suspensión. El efecto corona favorece la producción de ozono y de iones, que pueden llegar a ser transportados por el viento a más de 1.000m. Los efectos de estos iones sobre la salud son inquietantes, ya que su alto poder oxidante puede hacerlos tóxicos para la personas. Son conocidos, por ejemplo, las migrañas, problemas respiratorios, irritabilidad y náuseas provocados por el alto nivel de serotonina en sangre alcanzado en presencia de iones positivos en el aire. En Estados Unidos y Canadá consideran muy seriamente el efecto del los iones transportados, recomendando sustanciales ampliaciones de los perímetros de seguridad.
Alto impacto visual La intrusión de estructuras como pilares y cables dentro de paisajes escénicos tiene un fuerte impacto visual que, a los ojos de la opinión pública europea, desvirtúa cualquier ventaja de las líneas aéreas. En Europa, los ciudadanos son cada vez más sensibles a la preservación de este factor. No cabe duda que el paraje natural del entorno de Valmayor es uno de los más valiosos de la Comunidad de Madrid y así es apreciado por los visitantes y lugareños. De ello se ha hecho eco la Administración regional impulsando la protección del entorno con varias actuaciones decisivas
Arrancando en el apoyo 10, el proyecto presentado propone una línea aérea, salpicando de torres metálicas de más de 20m (y su correspondiente cableado) la ribera noroeste del embalse de Valmayor y la sección correspondiente de la citada Cerca, que discurre en paralelo a aquella, hasta el entronque con la M-505, para después discurrir a lo largo de esta vía hasta prácticamente el casco urbano de El Escorial.
Impacto sobre la sostenibilidad de la avifauna Según la organización Ecologistas en Acción, cada año decenas de miles de aves, cincuenta mil según los cálculos menos pesimistas, mueren en España por electrocución o colisión contra los tendidos eléctricos (Conservación de Especies: Tendidos eléctricos – 2004). El tendido aéreo invade un corredor de paso de aves que frecuentan los dos embalses de Valmayor y el contiguo de Los Arroyos.
Efecto corona El efecto corona es provocado por la ionización del aire sometido al campo eléctrico de la línea. Su importancia aumenta en caso de lluvia o en presencia de polvo en suspensión. El efecto corona favorece la producción de ozono y de iones, que pueden llegar a ser transportados por el viento a más de 1.000m. Los efectos de estos iones sobre la salud son inquietantes, ya que su alto poder oxidante puede hacerlos tóxicos para la personas. Son conocidos, por ejemplo, las migrañas, problemas respiratorios, irritabilidad y náuseas provocados por el alto nivel de serotonina en sangre alcanzado en presencia de iones positivos en el aire. En Estados Unidos y Canadá consideran muy seriamente el efecto del los iones transportados, recomendando sustanciales ampliaciones de los perímetros de seguridad.
Alto impacto visual La intrusión de estructuras como pilares y cables dentro de paisajes escénicos tiene un fuerte impacto visual que, a los ojos de la opinión pública europea, desvirtúa cualquier ventaja de las líneas aéreas. En Europa, los ciudadanos son cada vez más sensibles a la preservación de este factor. No cabe duda que el paraje natural del entorno de Valmayor es uno de los más valiosos de la Comunidad de Madrid y así es apreciado por los visitantes y lugareños. De ello se ha hecho eco la Administración regional impulsando la protección del entorno con varias actuaciones decisivas
Arrancando en el apoyo 10, el proyecto presentado propone una línea aérea, salpicando de torres metálicas de más de 20m (y su correspondiente cableado) la ribera noroeste del embalse de Valmayor y la sección correspondiente de la citada Cerca, que discurre en paralelo a aquella, hasta el entronque con la M-505, para después discurrir a lo largo de esta vía hasta prácticamente el casco urbano de El Escorial.
Impacto sobre la sostenibilidad de la avifauna Según la organización Ecologistas en Acción, cada año decenas de miles de aves, cincuenta mil según los cálculos menos pesimistas, mueren en España por electrocución o colisión contra los tendidos eléctricos (Conservación de Especies: Tendidos eléctricos – 2004). El tendido aéreo invade un corredor de paso de aves que frecuentan los dos embalses de Valmayor y el contiguo de Los Arroyos.
El editorial del diario El Universo del pasado día 29 de julio, aun señalando la conveniencia de que estas líneas sean sacadas de las zonas urbanas, sí se hacía eco de la consigna ampliamente difundida por las poderosas Compañías Eléctricas de que no está probado científicamente que estas instalaciones tengan efectos perniciosos sobre la salud. Sin embargo, muchos vecinos entendemos que la aproximación al problema debe ser justo la contraria, es decir, mientras no se demuestre fehacientemente la inocuidad de estas Líneas sobre la salud, las mismas deberían ser alejadas de las zonas habitadas y discurrir soterradas en aquellos puntos donde puedan afectar al medioambiente. Bastaría echar una ojeada a la literatura científica de los años 40 donde “prestigiosos” científicos se afanaban en demostrar que el tabaco no afectaba a la salud, para darse cuenta de que son precisamente las Compañías que provocan el riesgo, quienes deberán evitar a los ciudadanos todo posible daño sobre su salud o el medio ambiente.
La Línea en cuestión, cuyo trazado, “justificación” y características se pueden consultar en el monográfico sobre este tema, alojado en nuestra página web www.asociacionalana.org , además de atravesar nuestro barrio en la 5ª fase, llenará de torres y cables, la cola del embalse de Valmayor, afectando gravemente al bello paisaje de este entorno que se disfruta desde la presa del Embalse de Los Arroyos. Se afectará también gravemente a toda la avifauna que ha hecho de este embalse su hábitat, invadiendo al mismo tiempo, las fincas incluidas dentro de la Cerca de Felipe II cuya declaración de Bien de Interés Cultural es inminente.
La caótica política de las Compañías Eléctricas en esta materia, está provocando un insostenible entramado de líneas de alta tensión en el entorno Los Arroyos-Las Zorreras-Colonia España. Si hemos de sumar a ésta las líneas que salen de la estación eléctrica de las Zorreras (132kV), la que cruza las Colonias España y Montencinar (400kV), la cercana Galapagar-Navalagamella (132kV) y la línea en proyecto para suministro del TAV (doble circuito de 400kV), un entorno de 5km va a pujar por el record de densidad de líneas de alta tensión en el libro Guinness; y, todas ellas aéreas.
Municipios cercanos como Las Rozas han conseguido, tras un diálogo con las eléctricas, sacar de las zonas urbanas todas las líneas de alta tensión y soterrar las que afecten al medioambiente. Entendemos que este diálogo se impone también en El Escorial y Ayuntamientos vecinos para racionalizar de una vez por todas el suministro de energía eléctrica en nuestros municipios.
Resumimos aquí algunos de los perniciosos efectos de estas líneas sobre la salud y el medio ambiente:
Campos magnéticos Un artículo reciente en la prestigiosa revista British Medical Journal (Gerald Draper, Tim Vincent, Mary E Kroll, John Swanson: Childhood cancer in relation to distance from high voltage power lines in England and Wales: a case-control study, BMJ, 330; 1290- junio 2005) ha reavivado el ya largo e intenso debate científico sobre los posibles efectos cancerígenos de las líneas de alta tensión. Los autores, en un ambicioso estudio sobre casos de leucemia infantil en el Reino Unido informan que sobre 29.000 casos de cáncer infantil, incluyendo 9.700 de leucemia) hay un riesgo acrecentado de leucemia infantil en niños: el riesgo relativo (RR) en un radio de 200m es de 1,7 (es decir, superior en casi un 70 %) y de 1,23 en el sector de 200m – 600m de distancia a la línea. Concluyen que este alto riesgo es una CONSECUENCIA de la proximidad a las líneas.
Riesgos de electrocución La proximidad de residencias, del colegio y los numerosos visitantes y excursionistas que frecuentan la zona hacen que no deban menospreciarse los riesgos de electrocución, sobre todo en los apoyos de paso aéreo-subterráneo.
Efecto corona El efecto corona es provocado por la ionización del aire sometido al campo eléctrico de la línea. Su importancia aumenta en caso de lluvia o en presencia de polvo en suspensión. El efecto corona favorece la producción de ozono y de iones, que pueden llegar a ser transportados por el viento a más de 1.000m. Los efectos de estos iones sobre la salud son inquietantes, ya que su alto poder oxidante puede hacerlos tóxicos para la personas. Son conocidos, por ejemplo, las migrañas, problemas respiratorios, irritabilidad y náuseas provocados por el alto nivel de serotonina en sangre alcanzado en presencia de iones positivos en el aire. En Estados Unidos y Canadá consideran muy seriamente el efecto del los iones transportados, recomendando sustanciales ampliaciones de los perímetros de seguridad.
Alto impacto visual La intrusión de estructuras como pilares y cables dentro de paisajes escénicos tiene un fuerte impacto visual que, a los ojos de la opinión pública europea, desvirtúa cualquier ventaja de las líneas aéreas. En Europa, los ciudadanos son cada vez más sensibles a la preservación de este factor. No cabe duda que el paraje natural del entorno de Valmayor es uno de los más valiosos de la Comunidad de Madrid y así es apreciado por los visitantes y lugareños. De ello se ha hecho eco la Administración regional impulsando la protección del entorno con varias actuaciones decisivas
Arrancando en el apoyo 10, el proyecto presentado propone una línea aérea, salpicando de torres metálicas de más de 20m (y su correspondiente cableado) la ribera noroeste del embalse de Valmayor y la sección correspondiente de la citada Cerca, que discurre en paralelo a aquella, hasta el entronque con la M-505, para después discurrir a lo largo de esta vía hasta prácticamente el casco urbano de El Escorial.
Impacto sobre la sostenibilidad de la avifauna Según la organización Ecologistas en Acción, cada año decenas de miles de aves, cincuenta mil según los cálculos menos pesimistas, mueren en España por electrocución o colisión contra los tendidos eléctricos (Conservación de Especies: Tendidos eléctricos – 2004). El tendido aéreo invade un corredor de paso de aves que frecuentan los dos embalses de Valmayor y el contiguo de Los Arroyos.
Efecto corona El efecto corona es provocado por la ionización del aire sometido al campo eléctrico de la línea. Su importancia aumenta en caso de lluvia o en presencia de polvo en suspensión. El efecto corona favorece la producción de ozono y de iones, que pueden llegar a ser transportados por el viento a más de 1.000m. Los efectos de estos iones sobre la salud son inquietantes, ya que su alto poder oxidante puede hacerlos tóxicos para la personas. Son conocidos, por ejemplo, las migrañas, problemas respiratorios, irritabilidad y náuseas provocados por el alto nivel de serotonina en sangre alcanzado en presencia de iones positivos en el aire. En Estados Unidos y Canadá consideran muy seriamente el efecto del los iones transportados, recomendando sustanciales ampliaciones de los perímetros de seguridad.
Alto impacto visual La intrusión de estructuras como pilares y cables dentro de paisajes escénicos tiene un fuerte impacto visual que, a los ojos de la opinión pública europea, desvirtúa cualquier ventaja de las líneas aéreas. En Europa, los ciudadanos son cada vez más sensibles a la preservación de este factor. No cabe duda que el paraje natural del entorno de Valmayor es uno de los más valiosos de la Comunidad de Madrid y así es apreciado por los visitantes y lugareños. De ello se ha hecho eco la Administración regional impulsando la protección del entorno con varias actuaciones decisivas
Arrancando en el apoyo 10, el proyecto presentado propone una línea aérea, salpicando de torres metálicas de más de 20m (y su correspondiente cableado) la ribera noroeste del embalse de Valmayor y la sección correspondiente de la citada Cerca, que discurre en paralelo a aquella, hasta el entronque con la M-505, para después discurrir a lo largo de esta vía hasta prácticamente el casco urbano de El Escorial.
Impacto sobre la sostenibilidad de la avifauna Según la organización Ecologistas en Acción, cada año decenas de miles de aves, cincuenta mil según los cálculos menos pesimistas, mueren en España por electrocución o colisión contra los tendidos eléctricos (Conservación de Especies: Tendidos eléctricos – 2004). El tendido aéreo invade un corredor de paso de aves que frecuentan los dos embalses de Valmayor y el contiguo de Los Arroyos.

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